Nicaragua y el poder de la Paz
El poder de la paz popular,
democrático y social surca la historia del Estado de Nicaragua, los gobiernos
locales municipales son 153 enormes oportunidades que van a determinar la
dignidad y soberanía del ciudadano nicaragüense desde cada Alcaldía.
No se había registrado en
la historia del Estado un hecho tan significativo como este; cuyo impacto
podría al fin ser, aquel proceso emancipador el cual le permita a los nicaragüenses
validar un modelo político para la posteridad, con el cual gestionar desde la
función pública municipal toda la realidad productiva, comercial, del
consumidor de servicios básicos, ambiental, culturales, interculturales,
juveniles y niñez, con integración entre los gobiernos municipales y regionales
caribeños.
Definir el proceso de
gestión del poder con el pueblo, es decir el poder de la paz, que es comunal y
popular, podría aportar a llevar la actividad económica nicaragüense hacia la
semi industria e industrialización, que repercute ipso facto en la retribución
al trabajador.
Las Alcaldías junto al
Poder ejecutivo, gestionarían, como una exquisita sinfonía, el sistema de
políticas públicas que el Estado de Nicaragua le ha propuesto al ciudadano
desde el 2007. Cuyos planes de desarrollo humano han sido determinantes sobre todo
para salir de la pobreza heredada de la guerra, el somocismo y neoliberalismo.
El plan de lucha contra
la pobreza, para el desarrollo humano necesitaba para su concreción
(2023-2027), un sistema político guiado por el poder ejecutivo y con la
participación directa de los gobiernos municipales, que ahora con 153 alcaldías
electas en el 2022, con mayor participación de la ciudadanía consciente, con un FSLN y entereza
de llevar acabo su plan de políticas públicas, lograrían la transformación y
revolución en sí, del Estado.
Por otro lado, todo el
sistema del poder del Estado de Nicaragua, tendrán un gran desafío para llevar
a cabo ese sistema de gestión de políticas públicas, es decir, construir
procesos, consensos y alianzas entre todos los actores dentro del poder local
municipal, no solo desde la dirección de la función pública y municipal.
Como lo propicia la
Constitución Política sobre los mecanismos democráticos directos y
participativos, cuyo espíritu es que el ciudadano delibere, determine y se
vincule en el acto público, político y de poder, en tanto en este reside la
soberanía plena, del cual emana todas las demás potestades del poder para el
Estado.
Entonces, estamos ante un
hecho histórico determinante para la consolidación del Estado y sus poderes,
así como el poder local municipal. Ya el FSLN cuenta con una experiencia de 16
años gestionando el poder del Estado a todos los niveles y dimensiones, con más
aciertos que desaciertos, reconocidos por los mismo ciudadanos, entrando así en un nuevo surco para sembrar esperanzas,
libertad y dignidad; unidos se podrá alcanzar lo que jamás se había alcanzado
en la historia del Estado de Nicaragua, pues son 153 gobiernos municipales con
un mismo plan de políticas públicas municipales nacionales, el propio pueblo le
propone al presente y al futuro del Estado, sobre todo al ciudadano
Nicaragüense, su modelo político, construido bajo los principios y objetivos
del FSLN, que ha propugnado que cada ciudadano Nicaragüense alcance su dignidad
y libertad.
El principio supremo de
la soberanía del poder del pueblo, es la Paz. No se tendrán excusas para
alcanzar el mejor desarrollo humano, para los nicaragüenses, dar la mejor y
amplia voluntad para alcanzarlo es el deber de cada ciudadano.

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